El cierre de la exportación de carnes, decretado por el Gobierno nacional por 30 días, con el objetivo de que los precios de los distintos cortes no se disparen en el mercado interno, no cumplió su fin. Así lo sostuvieron los directivos de la Cámara de Industria y Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (Ciccra).

Mediante un comunicado señalaron que durante el lapso de vigencia de la medida los precios de la carne en el ámbito local aumentaron un promedio de casi un 6%. Pero, además, añadieron que el cierre de la exportación motivó una reducción de un 10% en la faena -respecto del mes anterior-, lo que implicó, a su vez, pérdida de horas trabajadas por parte de operarios y, en algunos casos, finalización de contratos.

“En mayo, la decisión del Gobierno nacional tuvo un impacto moderado sobre la faena de hacienda vacuna. En total se faenaron 964.3000 cabezas de hacienda vacuna ese mes; es decir, casi 10% menos que en abril”, indicaron los directivos de Ciccra. Agregaron que, en relación con mayo del año pasado, la caída llegó a un 15,8%.

Entre el martes 18 del mes pasado y el martes 1 del mes en curso, debido al paro convocado por la Mesa de Enlace dejó de venderse hacienda. En ese sentido, el precio promedio de los animales comercializados en el Mercado de Liniers bajó un 0,7%, respecto de abril.

Pero en cuanto a la venta al público de carnes, el precio medio de los cortes vacunos para el consumidor del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) registró una suba de un 5,9%, en comparación con los valores para abril, de acuerdo al informe difundido por la Ciccra.

El texto precisa que la carne vacuna no es la única que subió: el pollo aumentó un 1,7% en la primera mitad del mes pasado; y el pechito de cerdo registró un incremento de un 3,4% mensual, en promedio: en carnicerías subió un 2% y en los supermercados, un 7,9%.